lunes, febrero 12, 2007

AMBIGÜEDAD O LA BUENA EDUCACIÓN.

Hace miles de años, cuando el hombre todavía se escondía en las cuevas y cazaba animales para comerlos, la vida social se asentaba por el método de la ley del más fuerte. Como los animales, el hombre más fuerte de un grupo se proclamaba jefe y si alguien pretendía usurpar su lugar, rápidamente era apaleado por éste y rechazado por todo el grupo que estaba bajo la protección del primero. La jerarquía piramidal que imponía esta práctica, dejaba a todo y a todos en su sitio (odio esta expresión). No sé qué era lo que pasaba exactamente con el grupo de las féminas pero me imagino que debía ser jerárquicamente parecido al grupo masculino.
A lo largo de los años, esta forma de vida ha ido pasando de generación en generación, dejando detrás de sí un sinfín de muertes, injusticias y saqueos a la integridad tanto física como moral de las personas.

Pero el presente o los tiempos contemporáneos llegaron, y con él, la felicidad infinita de la libertad tanto de expresión como de movimiento.
Hoy en día todo es diferente, existen los derechos humanos, podemos ir a todos lados, nadie utiliza la fuerza o la imposición, está mal visto que la gente se pegue y el uso de la fuerza está visto como algo horrible. Es decir, en teoría somos más libres y más adultos, la jerarquía de la fuerza está desapareciendo y se da paso a la inteligencia de las palabras.

Pero haciendo un escueto resumen de lo que podría ser la radiografía de nuestra sociedad de hoy en día, me doy cuenta de la estupidez que acabo de decir.
La fuerza ahora radica en el dinero, o sea en el poder, y el uso de la fuerza física se ha cambiado por malos tratos tanto físicos como psicológicos: chantaje emocional, moobing en el trabajo, abusos de poder en las instituciones, corrupción...
Personas sumamente educadas que incluso presumen de estar asociadas en alguna O.N.G y que son tan educadamente tiranos y animales como aquellos hombres primitivos que vivían en las cavernas, dicen que el uso de la fuerza es algo de seres primitivos. A veces, al ver un mendigo deambular por la calle o pidiendo una moneda, oigo a esas personas exclamar: "qué sucio", “qué mal educado”; después se van a sus casas y le dan una paliza a su mujer.
¿Qué diferencia hay entre pegarse con el igual a imponerle el peso del estatus?

Nuestra sociedad se va consolidando de forma gerárquicamente piramidal, los ricos más ricos, los pobres más pobres, y los que no son ricos ni pobres…bueno, diremos que vivimos en una especie de limbo en el que el azar diario nos va dando un nivel mayor o menor de felicidad.

La carrera por someter al otro acaba siempre en victoria del que más poder tiene, como Bush y Aznar, como Estados Unidos y Europa, como la puta y el chulo. De esa forma, lentamente, uno va perdiendo la dignidad hasta que por fin nos damos cuenta de que no tenemos nada porque no tenemos libertad; y todavía podemos dar gracias porque en los países menos desarrollados la palabra dignidad no aparece ni en los diccionarios, y recuerdo diciendo esto, a los miles de personas que pasan hambre en países sometidos por algún dictador dormido en su palacio.
Y así la cadena jerárquica vuelve a empezar; el presidente de una empresa domina a su director comercial, éste machaca a los jefes de departamento y éstos a quien tengan al lado o si no, a sus hijos o a su mujer (bueno hoy en día la mujer también trabaja así que los pobres hijos deben recibir por los dos lados). Lo peor es que todos vivimos en una especie de sonrisa hipócrita perpetua y nos vamos a la cama a soñar o a pensar cómo salir de este lío.

El paso de la vida va haciendo pequeñas heridas que a veces sanan y otras no.

jueves, febrero 08, 2007

RECORRIDO POR EL CIELO

Dum, hace la balbucea de la lengua de serpiente,
se cambia la ropa y se olvida de la gente,
¡Viejo vino de alcoba!
¡Viejo duende de sombrero de copa!
¡Arrea al caballo y mata a las locas!
¡Que se han llevado al lucero de las posadas!,
¡al sombrero de quijotes en las quijadas!
¡a las bestias y las cabras!...
y ya no me queda nada…
¡ya no me queda nada de las pisadas añoradas!
entre los terneros y las vacas
las gallinas y las cabras
los perros y las jacas,
¡allí vuela mi estaca!
¡la vida y la mentira que vio mi casa!
la sombra y la desidia que se vistió de faldas…
Allí va María, la de anchas piernas y floja faja,
Allí va, allí va con la rosa entre su boca y
la frente blanca como la mañana
con tanta miseria
y tanto sueño
tanto misterio
y tanto desespero
tanto tanto
tanto nada
de nada tanto y de nada nada.

miércoles, febrero 07, 2007

UN ADIOS DESESPERADO

Rompo las tinieblas que me quieren
rompo las estrellas que me hieren
rompo las conquistas y rompo las revistas de colores
rompo la ciénaga oculta
la cripta roja del mono triste
el aguacero de gotas rojas y balbuceos
el truán vestido de naranjos
las espadas y los contratiempos mutilados.
Rompo la esfigie dorada
la corto en pedazos y rocío tu cara
la vierto en el barro y la cubro de escarcha.

¡No concibas la loca vida!
¡No clames ya más al dolor del odio!
No corroas las muertes que se visten
en el tiempo.
Llora si llorar es silencio
si el amor cae por el suelo
si las paredes se caen entre tus dedos
silos viejos cantan palabras de los muertos.
Corta el pan con una mano y después córtate la mano
besa sus labios entre tus labios
y añora la esperanza de abrazar las cosas;
mientras tanto, el balancín de los cojines rojos
se mueve con el aire de costado,
muerde la pluma de azahar y
la vierte cuando solo le habla de lo malo
cuando, a medias astas, se cuelgan las banderas de cañones robadas
las que colgaban en el santo de Cristo el día que yo quemé mi alma.
Busco ahora el balancín de los costados
vierto la sangre en una mano
beso los pies desposados de las mujeres de negro manto
y dejo que las palabras entren otra vez por algún retablo.

martes, febrero 06, 2007

AÑIL

Puede ser la vacante astiada
la lavanda que da brillo
a la piel que cubre tu cara,
puede ser en tu mirada,
puedo ver tus bríos en tu pelo
acostado al lado de tu sueño,
escribir con las gotas del rocío
en las que mojo mi pluma blanca
las palabras que a ti te aman.

jueves, febrero 01, 2007

EL ESTADIO DEL MUNDO


Solo estadio,
el simple pero frágil rubor de las hojas,
los caracoles deslizados sobre los troncos
cuando la escarcha se asoma a los campos
mojados.
Viento gris del pasado,
sucedáneo del universo que se colump¡a en los senderos
poco a poco
se escriben en tus líneas las historias de cada uno
mientras las manos antiguas
acarician el agua.

Pero ya me he olvidado de quién eres
no recuerdo ni el pasado
no recuerdo tu nombre ni tu llanto
no recuerdo nada de lo que me has dado.

Y otra vez el caracol de los pasados
otra vez tu silueta en lo más alto,
brigada de celofán que vistes el tiempo de los tiempos
no obligues a tus amos a tomar las armas.

Canta tu palabra con migo,
cristal de porcelana
uña de oro de la cama del mundo,
pon tus hijos en el cielo de la tierra
y que todos seamos como hermanos.

domingo, enero 28, 2007

El CUENTO DE SAN PEPINO

CAPÍTULO XXI (ÚLTIMO)

El tío Sam, Ernesto y Aliné, un poco desfallecida todavía, estaban junto al altar, y absortos en la pelea no se daban cuenta de que ese era el momento de escapar.

Mientras tanto, el oráculo intentaba condensar todo el poder que le quedaba en su mano derecha, la cual ardía con fuerza junto a la cabeza del monstruo. Al percatarse de ello la bestia con patas de caballo golpeó el brazo viscoso y humeante del oráculo que en ese momento soltaba su rayo, haciendo que éste diera en el arbusto del cual el cangrejo rojo se había colgado. El rayo hizo un boquete en el lugar donde estaba el arbusto y el cangrejo salió despedido hacia los dos monstruos al mismo tiempo que el alma verdosa del oráculo salía por completo de su cuerpo e iba a caer justamente en el frasco vacío que todavía sostenía el cangrejo rojo.

El cuerpo del oráculo cayó desvanecido frente al monstruo que él mismo había creado y empezó a arder.
Éste miraba ahora sin dar crédito a lo que veía, parecía no creer haber terminado con su propio amo, y una especie de cosquilleo le subía desde el estómago hacia la garganta. Sus brazos y sus piernas empezaron a temblar nerviosamente hasta que todo su cuerpo se convirtió en un río de energía que parecía querer salir por su garganta. Alzó la mirada al cielo y vio las estrellas que, impertérritas, observaban como el animal había conseguido liberarse.
-¡Libertaaaad!, ¡Soy libreee!- gritó alzando su dura voz hacia el cielo con la ilusión de que las estrellas le escucharan. Después miró a Aliné y a los suyos- No temais, no os voy a hacer daño, ahora soy libre no debeis tenerme miedo.
Ninguno de los tres dijo nada, ni siquiera el tío Sam, que parecía no entender nada de lo que había pasado.
-Te creo –dijo Aliné por fin con voz quebrada- me has salvado la vida, ahora me gustaría poder ayudarte.
-La verdad es que no se cómo puedes hacerlo, mírame, sigo siendo monstruoso.
-Creo que lo que necesitas es un hogar…
-No tengo a donde ir, a lo mejor podría serviros de ayuda en vuestra tierra.
-Para mi ya eres bien recibido en mi casa, no tienes que preocuparte por nada. –La chica miró a su padre y al tío Sam que a la vez la miraban a ella sorprendidos por la madurez de sus palabras-
-¡Nuestra casa no está lejos de aquí, serás bienvenido en mi taberna!
-¡Y mi mujer nos hará con placer unas exquisitas chocolatinas!
-¡Bravo! –gritó Aliné- Pero tenemos que devolverle el alma al joven de la playa y destrozar la cápsula del oráculo.

El cangrejo rojo ya saboreaba aquel brebaje verdoso y empezó a sentirse un poco pesado. Pensó que quizás la morcilla le estaba causando esas molestias y dio otro largo trago a la cápsula que ya estaba casi vacía, con la intención de amortiguar aquella pesadez. De pronto, sintió un retorcijón tan fuerte en el estómago que los ojos casi le salen de las órbitas. Instantes después otro retorcijón y la cabeza le comenzó a dar bandazos hacia los lados mientras comenzaba a tener un calor espantoso. Otro trago y acabó con el contenido de la cápsula, así que pensó que lo mejor sería ir en busca del mar y darse un buen chapuzón. Pero al comenzar a caminar se dio cuenta de que las patas no le respondían y que además éstas comenzaban a tomar un color verdoso. El estómago le ardía tanto que pensó que le iba a explotar, lo único que podía hacer era pedir ayuda a los humanos que antes le habían apresado e intentar volver a uír mas tarde.
Cuando se acercó a ellos y éstos vieron el estado en que estaba se dieron cuenta rápidamente de a dónde había ido a parar el alma del oráculo.
-No os preocupeis -dijo el monstruo- no le pasará nada, dentro de unas horas estará perfectamente, bueno, quizás un poco más verdoso y seguro que de bastante mal humor, por lo demás no puede hacernos ningún daño, al haber perdido su cuerpo, el oráculo ha perdido también sus poderes.


Algunos días después, el hombre rubio que había llegado a la playa, estaba casi completamente recuperado. Su alma le había sido devuelta y ahora descansaba en una cama desconocida sin recordar absolutamente nada de lo que le había pasado. La madre de Aliné cuidaba de que no tuviera falta de nada, y por las noches, cuando la fiebre le subía a causa del gran cambio que su organismo padecía, la propia Aliné cubría su frente con trapos húmedos y le traía agua para que no se deshidratara.
Al cuarto día, el chico preguntó por lo que que le había pasado; lo último que recordaba era que estaba pescando sobre las rocas y que una gran ola lo había empujado hasta las profundidades.
-El mar te llevó hasta aquí, has tenido suerte.
-Gracias, nunca podré pagarte tanta hospitalidad.

lunes, enero 22, 2007

LA GRAN MACEDONIA

1ª parte: blog SACAPUNTAS de David Fluxá(http://www.quediario.com/blogs/1328/ )
2ª parte: Blog VAINILLA de Montse(http://www.quediario.com/blogs/15671// )
3ª parte: blog de Macaria Corleone(http://www.quediario.com/blogs/15409/ )
4ª parte: blog de Ana González(http://www.quediario.com/blogs/18665/ )
5ª parte: blog de francisco de la uz( http://quediario.com/blogs/17677/ )
6ª parte: blog de lena
( http://lena00-lena.blogspot.com// )
7ª parte: blog de Metis
(http://solometis.blogspot.com/)
8ª parte: blog de Javi
(http://mebajavi.blogspot.com/)
9ª parte: blog de Helena
(http://salondesol.blogspot.com/)

Al colgar el teléfono, Lucía empezó a llorar; miró por la ventana y vio los tejados de teja que parecían llegar al infinito. Sin saber por qué se acordó de lo que su abuelo le había contado una vez: siempre le decía que tenía que estar al tanto de los sucesos que ocurrían a su alrededor, que cualquier cosa, por insignificante que pudiera parecer, podía ser importante.
Volvió a mirar al techo de en frente y vió como su gato saltaba de tejado en tejado, mientras llevaba algo que parecía un gran trozo de carne en la boca. -¿Qué habrá cazado este ya?-se preguntó ella.-
De pronto, a unos metros de altura, sobre aquel mismo tejado, apareció un cuervo de inusual tamaño por lo grande que era. Lucía observaba el espectáculo que aquel bicho le ofrecía, mientras el cuervo iba acercándose peligrosamente al techo, hasta que su plumaje negro pero metálicamente brillante se cernió estrepitosamente sobre su gato también negro, el cual soltó a su presa en medio de un estridente maullido que a la vez llegó hasta las entrañas de la chica. Esta, no creía lo que veían sus ojos, pero entre los temblores que los nervios le producían y la poca visibilidad que la luna entre las nubes originaba, vio como su gato se precipitaba sin vida al vacío, mientras el gran pájaro cogía aquel trozo de carne en su pico y levantaba el vuelo en dirección a la fábrica de cemento.
Decidida a vengar la muerte del gato, Lucía bajó a la calle, se enfundó en su automóvil, arrancó, puso primera, y se dirigió al abandonado edificio que años antes había albergado la fábrica de cemento. Al llegar, aparcó en la entrada derruída de ésta y bajó del coche intentando no hacer mucho ruído, labor que no fue demasiado fácil dado que el suelo estaba repleto de cristales rotos. Al entrar en la densa y oscura atmósfera de la gran nave no tardó en divisar los ojos del ave, brillando a unos cuantos metros de donde estaba ella. La oscuridad era casi total, cuando las nubes que tapaban la luna llena desaparecieron y la claridad se apoderó del edificio. Lucía no tardó en divisar el largo y ganchudo pico de aquel pájaro que intentaba digerir lo que a ella le pareció un gran pene completamente erecto.
Al verla, el negruzco pájaro extendió completamente sus alas y comenzó a graznar de forma que la chica fue quedando totalmente hipnotizada. Esta se acercó lenta pero cautivamente hasta el cuervo, y con una mano empezó a acariciar el pene que todavía colgaba en su pico. El pene, duro como estaba, empezó a ponerse fláccido hasta que regresó a su tamaño de reposo. El pájaro lo acercó hasta su bajo vientre y unió su base a su plumaje que empezó a mimetizarse con el trozo de carne. Lentamente el gran cuervo fue convirtiéndose en una forma humana hasta que por fin un hombre rubio, y de constitución atlética se levantó frente a Lucía.
Un gran pene se alargaba duro y solícito hacia ella. Pero a Lucía, algo le llamó la atención; no había visto muchos penes en su vida, pero algo como aquello no podía olvidarse; era el mismo pene que años antes la había violado.
-¡Maldita sea es la polla de Luís Quirós!, ¿qué coño haces tú con ella?
El joven hombre, se había descubierto a si mismo desnudo y con una erección que quitaba el aliento. Aquello, inusitadamente, le produjo vergüenza e intentó taparse como pudo aunque el gran miembro solicitaba escapar entre los dedos que le apresaban.

-¡ZAS! Una navaja había cortado el aire que separaba a Lucía de aquel extraño hombre, y fue a cortar de cuajo el prepucio que escapaba de las manos de su embobado propietario.

- ¡Si!, ¡Es mía!.

Detrás de ellos, un maltrecho Luís Quirós, al que ya los médicos habían cosido, se levantaba sobre un montón de deshechos y sostenía otro machete en su mano derecha dispuesto a lanzarlo.
-Dámelo Lucía, o la próxima que pruebe mi medicina serás tú.
-¡Gracias, yo ya probé tu medicina!
Lucía cogió el miembro recién amputado que todavía mantenía su erección, y fue a dárselo a su verdadero propietario…
La visión del mismo pene que años antes le había hecho tanto daño, hizo que algo en su interior se encendiera. La sangre empezó a palpitarle velozmente por las venas mientras el corazón parecía querer salir disparado de su pecho. Lucía miró fijamente el trozo de carne que llevaba en sus manos, lo acercó hasta su nariz y Luís Quirós comenzó a sudar, lo olió lentamente y por fin lo introdujo profundamente en su boca. Al volver a sacarlo, la mitad del pene había desaparecido en la boca de la chica que ya lo engullía trabajosamente hacia su estómago, mientras entraba en una especie de catatonia.
-¡Noooo!
La mano de Luís Quirós lanzó el puñal y voló cerca de los oídos de Lucía la cual pareció reaccionar. Sin pensarlo en absoluto y como si una fuerza misteriosa la condujera lanzó el cuchillo que había cogido del suelo cuando había recogido el pene, y lo lanzó al pecho de su agresor que no había contado con tal respuesta. ….. no tardó demasiado en caer completamente muerto.

Lucía respiró profundamente y pensó que por fin, sin quererlo, se había vengado de aquel hijo de…; pero recordó que el hombre rubio todavía estaba detrás de ella con el pene amputado. Se giró para comprobar qué estaba haciendo y cuando lo hizo, vio como un cuervo de gran tamaño alzaba el vuelo y se dirigía hacia los techos de teja que cubrían la ciudad.


FIN